El punto de partida ha sido la elaboración de un diagnóstico socioeconómico de cada zona y el lanzamiento de procesos de consulta pública donde los actores locales pueden realizar aportaciones al diagnóstico y proponer proyectos e ideas para reactivar sus territorios. Hasta la fecha, se han elaborado los diagnósticos para los 15 convenios, se han sometido a participación pública y evaluación externa, se han desarrollado procesos en los que han participado más de 1.700 actores y se han recibido más de 2.600 ideas y propuestas.
Entre los actores que han realizado contribuciones se encuentran perfiles de todo tipo, tales como representantes de empresas, de organizaciones empresariales, organizaciones sindicales, universidades, centros educativos, asociaciones, organizaciones ambientales, agencias de desarrollo, grupos de acción local y demás entidades interesadas o afectadas. Además, se han establecido marcos de participación específicos para jóvenes y mujeres, que se ampliarán y mejorarán.
Desde 2019 se han organizado una serie de jornadas técnicas informativas en los territorios de acción de los ZTJ con el objetivo de comunicar el trabajo que se está realizando, visibilizar los proyectos en desarrollo e informar sobre las líneas de ayuda y los instrumentos para dinamizar económicamente las zonas de transición justa. A estas jornadas han asistido más de 900 representantes institucionales, empresariales y sociales. Se pueden consultar todos los materiales y grabaciones de las jornadas celebradas aquí.
La ventana de participación está abierta también a través de los/as Agentes del Territorio que están desplegados en cada región, una figura innovadora que permite mantener una interlocución constante con los actores de las zonas y continúa sumando interacciones y propuestas.
Los/as agentes del territorio del ITJ, además, tienen como función analizar los proyectos recibidos, identificar los instrumentos de apoyo que mejor se adapten a sus necesidades, cuando sea posible, con el objetivo de contribuir a materializarlos en alternativas reales para las zonas. Esta función es clave, especialmente, para PYMEs y pequeños ayuntamientos.
De esta manera, la experiencia española de participación pública no se basa en canales unidireccionales de participación, como puede ser usual, sino pretende crear canales bidireccionales mantenidos en el tiempo que dan lugar a un diálogo e intercambios constantes entre la sociedad civil y las administraciones públicas.
Esta participación social ha sido fundamental para adaptar las herramientas de apoyo a las necesidades reales del territorio y constituye la base de las políticas de transición justa del gobierno de España.